Especial Alfred Hitchcock: El Hombre que sabia demasiado
- Categoría: Especiales
- Publicado el Jueves, 06 Mayo 2010 17:25
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En los días del 30 aniversario de la muerte del maestro del cine Alfred Hitchcock en Zucine hemos decidido hablar un poco sobre una de sus obras mas recordadas (aunque no se encuentre comúnmente considerada entre sus grandes obras maestras); de la cual hizo dos versiones, una en su etapa inglesa y su remake para su etapa en Hollywood, Gerardo Mendoza y Marlo Muñoz se han tomado la molestia de analizar ambas versiones y darnos su opinión sobre este interesante experimento del genio británico.
La sinopsis de la cinta de 1934 es la siguiente: El matrimonio Bob y Jill Lawrence, que están de vacaciones en Suiza con su hija Betty, hace amistad con un hombre francés, Louis Bernard, pero éste recibe un disparo en el corazón mientras bailaba con Jill. Justo antes de morir, Louis le pide a Bob que entregue a las autoridades unos documentos que tiene escondidos en su habitación. Bob descubre que Bernard era, en realidad, un espía británico que iba tras una misteriosa organización que estaba planeando asesinar a un político extranjero en Londres. Un dia, Bob recibe una llamada que le advierte que se aparte del asunto o su hija sufrirá las consecuencias...
La sinopsis de la cinta de 1956 es la siguiente: Ben y Jo MacKenna es una inocente pareja estadounidense que pasa sus vacaciones en Marruecos junto con su hijo Hank. Tras la muerte de un espía en brazos de Ben, cuando se encontraban visitando el mercado de Marrakech, el matrimonio descubre que su hijo ha sido secuestrado y trasladado a Inglaterra. Sin saber en quién confiar, los MacKenna se ven envueltos en una pesadilla de espionaje internacional, asesinatos y angustia.
Análisis de ambas versiones por Gerardo Mendoza:

Una gran cinta; en la cual; se nota la evolución que tuvo Alfred Hitchcock durante 22 años, tiempo transcurrido entre la versión original y ésta.
La cinta, al igual que la versión de 1934 trata la historia de una familia (En los 30´s eran Leslie Banks y Edna Best con su hija interpretada por Nova Pilveam, en la segunda versión la familia era James Stewart y Doris Day con su hijo interpretado por Christopher Olsen) que viaja a un país lejano al suyo (En la primer versión fue a Suiza, en la de los 50´s a Marruecos), donde conocen a un hombre agradable pero misterioso llamado Louise Bernard (Es el único personaje que se llama igual en las dos cintas, en la primera interpretado por Pierre Fresnay y en la segunda por Daniel Gélin). Cuando Louise Bernard muere asesinado su última acción es confesar al padre de la familia (Banks o Stewart) que tiene que ir a Londres a advertir que un funcionario importante será asesinado. Ahora la pareja (Banks y Best o Stewart y Day) tendrán que ayudar a evitar ese asesinato pero a la vez recuperar a su hijo, quien ha sido secuestrado después de que Bernard le haya confesado al padre sus últimas palabras.
Las dos versiones son muy buenas e interesantes, aunque en la de los 50´s Hitchcock demuestra un mayor profesionalismo y le imprime más ritmo y subtramas a la original, que por cuestiones de presupuesto no logró mostrar la grandeza de la historia.
El guión de la original es de D.B. Wyndham-Lewis y Charles Bennett, de cuyo guión se basó John Michael Hayes (guionista de otras obras de Hitchcock como La Ventana Indiscreta), quien adapto a la época de los 50´s la historia y mostrando más misterio y peligros que en la cinta original.
Las actuaciones de esta segunda versión son muy buenas; Day, Stewart y Christopher Olsen crean una familia realista, convincentes, y cada uno realiza muy bien su papel, destacando a Doris Day que era un papel alejado de los que siempre interpretaba. Quiza el único fallo que supera la versión original a la de los 50´s es que los villanos son mucho más buenos (no diciendo que hayan hecho mal su papel, si fueron malos) que la de los 30´s, en la que Peter Lorre brilló por su maldad.
En la segunda versión, la música juega un papel mucho más importante que en la original, no solo porque Bernard Herrmann le imprime un gran esfuerzo a la partitura que es excelente, ni porque él mismo haya hecho un cameo en la escena del Albert Hall, sino porque el final es básico con la música. En la versión original hay muy poca música restándole también emoción a la cinta.
La dirección de fotografía de Robert Burks como en todas las películas que fotografío para Hitchcock se basa principalmente en los detalles y en guiar al espectador de la mano de Sir Alfred Hitchcock a la búsqueda de resolver o ser parte de un crimen. En la versión original con Curt Courant, una fotografía muy europea, aún le faltaba el toque fotográfico de la filmografía de Hitchcock aunque muchos de los close-ups de varias escenas son muy buenos
En los demás aspectos técnicos muy bien, y como siempre Hitchcock nos regala una sonrisa después de una sesión de 2 horas de crímenes, escenas de peligro, y gran Cine. Una de sus mejores obras y quizá (junto con Scarface) el mejor remake de la historia.
Algunas comparaciones gráficas:


Análisis del remake por Marlo Muñoz:

Un trabajo menor pero igualmente disfrutable y no exento de genialidades es este remake de una película que ya el mismo Hitchock había dirigido en su etapa inglesa en 1934 y que había sido protagonizado por Peter Lorre (en una inolvidable interpretación), Leslie Banks y Edna Best. En su trama recupera el recurrente tema de su realizador sobre el hombre normal envuelto en ambientes peligrosos, y logra crear un filme mas redondo y compacto que su predecesor británico, claro aquel filme fue realizado en una época donde Hitch tenía menor control sobre sus proyectos y su forma de rodar era mas bien experimental.
La cinta tiene dos partes bien diferenciables: la primera desarrollada en Marruecos dotada de una gran placidez y un agradecido sentido del humor y luego su segunda mitad desplegada en Londres donde Hitch hace mayor enfasis en la intriga y el suspenso. La dirección de actores es sensacional, destacando el siempre eficaz James Stewart acompañado en esta oportunidad por una adorable Doris Day.
El problema de la cinta viene en su segundo clímax y luego de la extraordinaria secuencia filmada en el Royal Albert Hall (donde aparece el mismísimo y genial Bernard Herrmann, como director de orquesta), ya que después de tan genial escena, el filme es culminado de manera bastante convencional y mal compactado, todo lo contrario a la mayoría de los filmes realizados por el maestro. Con todo y este detalle "El Hombre que sabia demasiado" es un título muy recomendable lleno de conspiraciones, pistas falsas y malentendidos.


